Toda práctica exige de un lado, su programación, del otro su evaluación. La práctica tiene que ser pensada constantemente. La planificación de la práctica tiene que se permanentemente rehecha y es rehecha en la medida en que permanentemente es evaluada.
Paulo Freire

miércoles, 27 de febrero de 2013

La importancia de la Evaluación Docente Universitária: En contexto brasileño.




         La evaluación en la educación superior tiene como finalidad la mejora continua en los procesos, productos y desempeño de las instituciones. Tyler (1949), un conocido educador americano, afirma que tal proceso es lo que determina como los objetivos educativos son alcanzados por medio de la estructura curricular y de la propia enseñanza. El objetivo de la evaluación docente es contribuir para la calidad de las Instituciones de Educación Superior. En Brasil, la evaluación institucional es parte de la agenda de los gestores universitarios. Aparte de la exigencia legal del MEC (Ministerio de la Educación), los gestores la utilizan puesto que están preocupados con la calidad académica, la demanda, la competición y el desempeño institucional.
         La necesidad de examinar el desempeño y la calidad académica de las instituciones pasa a exigir una práctica de evaluación académica sistémica por parte de las organizaciones educativas. Cualquier programa de evaluación institucional tiene como una de sus principales dimensiones, la evaluación docente, a la vez que se trata de examinar el desempeño de uno de los principales actores del proceso de enseñanza y aprendizaje y responsable por la formación de los alumnos.
         Uno de los principales obstáculos para el desarrollo de las actividades es la naturaleza cualitativa del trabajo académico diseñado por los docentes, lo que dificulta la elaboración de abordajes e instrumentos que puedan medir el esfuerzo de producción del profesor, así como la interpretación de las informaciones adquiridas por el proceso de evaluación.
         Son muchas los abordajes identificados en la literatura para evaluar un docente. En Brasil, las más utilizadas son la evaluación discente, el autoevaluación y la evaluación externa. Cada una de ellas pretende captar informaciones sobre esta actividad tan amplia, compleja, dinámica y esencialmente cualitativa que es la actividad docente en una institución universitaria.
         Sin embargo, la calidad y excelencia académica solo pueden ser logradas con una implantación de eficientes programas de evaluación docente. Solamente una evaluación objetiva y consciente del trabajo académico permitirá la realización de los cambios necesarios, las innovaciones y la promoción de una mejoría continua en la enseñanza universitaria, y en Brasil, todavía estamos en el proceso de experimentación de programas que puedan evaluar los docentes.

TYLER, R. W. Basic principles of curriculum and instruction. Chicago, The University of Chicago Press, 1949, 
p. 105-106. 

BRASIL. 2003.Comissão Especial de Avaliação. Brasília, MEC

          

lunes, 18 de febrero de 2013

El portafolio electrónico como instrumento evaluativo y formativo en los cursos de magisterio




En estos momentos se tiene muy clara la idea de que la docencia presenta nuevos retos que exigen nuevas competencias y habilidades por parte del profesor. El papel del profesor como transmisor de conocimientos no está más de acuerdo con la realidad de la escuela. En verdad, hay tanta información que el principal desafío no es buscar conocimiento y transmitirlo, sino selecciona y organizar lo que realmente es importante en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Este cambio paradigmático en la función docente también exige una nueva formación, y por ende, una nueva mirada sobre la evaluación en la formación del profesorado. March (2004, p.143). Esta nueva concepción de profesor se centra en alguien que sea capaz de construir y reflexionar sobre su propia formación, es decir, un profesional capaz autoformarse a partir de sus experiencias formativas y prácticas.

Una de las herramientas utilizadas en la búsqueda de evaluar este proceso de formación y autoevaluación a partir de un protagonismo por parte del profesor en formación es el portafolio. El portafolio intenta reunir un resumen sobre los documentos, reflexiones y autoevaluaciones sobre el proceso formativo. Es único y personal y según Bullock y Hawk (2000) es definido por cuatro componentes:
·         Tienen las características determinadas
·         Se desarrollan para una audiencia en particular
·         Contienen trabajos realizados, comúnmente conocido como evidencias.
·         Incluyen reflexiones personales acerca de las evidencias incorporadas.  

En consonancia con las nuevas tecnologías, surge el Portafolio Electrónico, que consiste en un registro digital de las evidencias. Cully (2001), describe algunas ventajas del portafolio digital diciendo que si los portafolios están en el formato electrónico, es posible actualizar y gestionar material de forma más sencilla y dinámica.
Con la intención de formar profesores cada vez más reflexivos, conscientes de su papel laboral y afinados con las nuevas tecnologías se puede utilizar muy bien como instrumento de evaluación el portafolio electrónico. Sin embargo, hay que tener claro los propósitos de elaboración y evaluación. Hernández (2001), plantea una sugerencia muy didáctica para iniciar el trabajo: el diseño pedagógico, en diseño tecnológico y por fin, el uso y aplicación de recursos digitales en actividades didácticas.

A partir de los criterios de diseño del portafolio electrónico en la práctica docente, se puede iniciar la elaboración de una rúbrica para su evaluación. Basado en las lecturas sobre este instrumento, su elaboración y objetivos, elaboré un modelo de rubrica que quizá pueda ser interesante en la evaluación de un portafolio electrónico.


Inicial
En desarrollo
Consumado
Ejemplar
¿La información presentada es actual?




¿Hay coherencia entre la línea pedagógica y las estrategias utilizadas en la práctica docente?




¿Se han utilizado diferentes fuentes de información que fundamentan la metodología adoptada?




¿Se almacena recursos compartidos por sus compañeros o tutores de la comunidad virtual?




¿Presenta una visión amplia y clara del trabajo de práctica docente?




¿Se presenta desarrollo en el aprendizaje de los entornos sociales virtuales?




¿Utiliza distintos recursos virtuales en la gestión de la información del portafolio?




¿Presenta una autoevaluación reflexiva?





Es importante señalar que portafolio electrónico no significa una versión PDF de un portafolio de papel. Lo que importa no es el formato del intercambio de la información, sino la interactividad que permite. March (2004). Este instrumento debe asumir una función de gestión de aprendizaje y por qué no, de interactividad entre los pares, que también están formándose a través de las prácticas en las escuelas.  La intención es que además de compilar información relevante acerca de la práctica docente, se pueda compartir experiencias, informaciones relevantes, estrategias didácticas, es decir, dejando de ser solamente un instrumento de evaluación para se tornar un instrumento de formación entre las profesoras de los cursos de magisterio.

REFERENCIAS:

Bozu, Z. Imbernón, F. (2012). El portafolio docente como estrategia formativa  innovadora    del               profesorado novel universitario. Un estudio de casos. Revista de    Educació n, 358.              Mayo-agosto 2012

Bullock, A:A y Hawk, P.P (2000). Developing a Teaching Portafolio-A guide for preservice                          and practicing teachers. Ohio. Merrill-Prentice-Hall.
Fernández, A. y Maiques, J. M. (2001). «La Carpeta Docente como herramienta de evaluación y            mejora de la calidad de la enseñanza». En: VV.AA. (eds.). Evaluación de Políticas     Educativas. Huelva: Universidad de Huelva.

Hernández, F.A (2011). El portafolio electrónico como recurso de reflexion y formación             docente. Congreso Educacional EDUTEC 2011. Pachuca, Hidalgo-México.  

March, A.F. (2004). El portafolio docente como estrategia formativa y de desarrollo     profesional. Revista Educar, nº 33. pp.127-142.

domingo, 10 de febrero de 2013

¿Hacia dónde vamos con el informe PISA?




Aunque el video esté subtitulado en portugués, es posible comprender que la temática está basada en presentar los países con la mejor puntuación en las pruebas Pisa. También se presenta Chile, por ser el país de Latinoamérica mejor puntuado en las pruebas. Además, exhibe algunos alumnos y profesores brasileños, hablando sobre las dificultades educativas en su país.

El video es interesante por abordar los distintos sistemas educativos de estos países y lo que hacen para alcanzar buenas puntuaciones. Por otro lado, es posible denotar una diversidad social, económica y cultural tan expresiva, que me parece liviano comparar de forma homogénea contextos tan distintos en varios aspectos.

La propuesta es que a partir de los resultados, se pueda analizar los aspectos débiles de un sistema para poder mejorarlo. Pereira (2011, p.226) sostiene que el objetivo principal del programa Pisa es  “(...) generar  indicadores  de los más variados aspectos de funcionamiento de los sistemas educativos y a partir de los resultados, cada país podría adoptar medidas para mejorar su calidad educativa”.   Sin embargo, sabemos que los sistemas educativos y la evaluación están cargados de poder y que mejorar  la calidad educativa significa cambiar ideologías, inversiones, políticas sociales. ¿Cuáles son los países dispuestos a hacer eso?

House (1992, p.53) nos relata que: Los problemas de encontrarse con intereses múltiples y de cómo deberían ser representados colocan la evaluación en el ámbito de la justicia social. Aunque se reconozca la existencia de diversos implicados en una evaluación con legítimos intereses y, a menudo, en colisión, la cuestión de cómo conjugarlos permanece sin ser resuelta todavía.

Por consiguiente, un informe como el Pisa, sí que es importante para determinar parámetros educativos en diversas áreas del conocimiento, sin embargo, al analizar resultados y proponer cambios, es necesario evaluar también el contexto y las reales necesidades del país. En el caso de Brasil, por ejemplo, uno de los últimos clasificados en las pruebas, está claro la diversidad de sistemas educativos dentro de un mismo país, que genera una heterogeneidad perjudicial,  puesto que descentralización tan fuerte, que cualquier propuesta de cambio en el sistema es muy complicada.  En otro punto, niños que viven en Albania, un país que enfrenta una serie de conflictos no pueden ser fríamente comparados con niños de un país pacifico por ejemplo.

No obstante, son los informes que garantizan o no ayudas por organismos internacionales. Independiente del contexto, los países participan por razones económicas, como afirma el ex ministro El Banco Mundial, al prestar recursos, lo hace dentro de orientaciones construidas a partir de estudios que realiza e de los resultados de los proyectos.  (...) orienta la aplicación de sus recursos bajo la lógica del pensamiento económico, haciendo de la educación un campo auxiliar en los retos alocados para el desarrollo de la economía mundial.   (Haddad, 2003, p.76). Este es un punto a ser observado: Los gobiernos están tan preocupados en recibir inversiones financieras que pueden perder su senso critico sobre lo que su pais necesita cambiar de verdad.  ¿Los organismos externos tienen en poder de denominar los parámetros educativos de un pais sin conocer su realidad? Es una cuestión que habría de ser planteada por los gobiernos. 

Por todo lo explicitado, según mi parecer, las pruebas son significativas, pues indican puntos que se puede mejorar comparados con otros sistemas. Por otro lado, no se debería basar los cambios solamente a través de los resultados de esas pruebas. Hay otros factores, educativos, financieros y culturales que deben ser valorados antes de cualquier propuesta de transformación del sistema educativo.

REFERENCIAS:

HADDAD, S. Separação entre as perspectivas econômica e social impõe limites  ao desenvolvimento latino-americano. Comentário à palestra de Atílio Boron. In:  KRAWCZYK, N. R; WANDERLEY, L. E. (Orgs).  América Latina: Estado e  reformas numa perspectiva comparada. São Paulo: Cortez, 2003, p.69-82.

HOUSE, E. (1992). Tendencias en Evaluación. Revista de Educación, nº 299. p.43-55.

PEREIRA, G. A. M.  Brasil e Argentina: Um Estudo Comparado das Reformas  Educacionais a partir do PISA 2000.  Dissertação (Mestrado)  – Setor de  Educação. UFPR, Curitiba, 2011, 247p.

martes, 5 de febrero de 2013

Comentário del Artículo de Mario Segura Castillo- 29/01/2013

   


El artículo  plantea algunos aspectos importantes de la evaluación bajo una perspectiva constructivista. Además, menciona la ética como la reflexión racional sobre lo que se concibe como bueno y las paradojas entre cómo se debería evaluar y cómo se evalúa en realidad. La evaluación constructivista implica cambiar el concepto de evaluación. 

  Las palabras clave en este modelo son el diálogo y la meta cognición, en un movimiento constante que permite el alumno pensar y repensar sobre su aprendizaje, sus dificultades, en una evaluación que promueva su crecimiento y no calificaciones restrictivas. El punto ético de esta evaluación está relacionado con la consciencia del profesor de las consecuencias de una evaluación no responsable, no formativa, a la vez que sus resultados pueden implicar en evasión escolar, desmotivación y bloqueo emocional en el proceso de aprendizaje. 

  Por otro lado, está claro que el profesor no puede evaluar sólo, está sometido al sistema educativo, que aunque sostenga en sus documentos la importancia de evaluar el proceso y no solo el producto del aprendizaje del alumno, exige al final, datos exclusivamente sumativos, despreciando cualquier información evaluativa que no sea de carácter cuantitativo. Como nos afirma Santos Guerra (1999, p.371): Más importante que aprender, es aprobar. La sociedad, la familia, la institución y los propios alumnos se meten en esta endiablada y absorbente filosofía. Romper con este paradigma es esencial para que se pueda evolucionar en los procesos evaluativos. 

 Sin embargo, evaluación implica poder, ideología. Toma partido de acuerdo con los valores que escoge. En una perspectiva constructivista, el diálogo fomenta la democracia. Santos Guerra (1993, p.27) amplia diciendo que: Ni la verdad ni la valoración correcta están en posesión de personas o grupos privilegiados. Incluso el sistema educativo. Eso nos hace pensar: ¿Es interesante que el alumno tenga poder sobre su aprendizaje y por ende, su evaluación? ¿O será más cómodo tener jóvenes que están acostumbrados a recibir un feedback del profesor, sin contestarlo? Hay que pensar en que sociedad queremos para después elegir qué tipo de educación, más aún, que tipo de evaluación aplicamos a nuestros niños y jóvenes y qué consecuencias éticas, emocionales y económicas tienen las distintas perspectivas de evaluación. 

REFERENCIAS:
      Santos Guerra (1993). La evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Investigación en la Escuela. nº 20. pp.23-35 Recuperado en 04 de febrero de http://dialnet.unirioja.es/servlet/listaarticulostipo_busqueda=EJEMPLAR&revista_busqueda=734&clave_busqueda=11303

     Santos Guerra (1999). 20 paradojas de la evaluación del alumnado en la Universidad Española. Revista Electrónica Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 2 (1), pp.369-399, 1999. Recuperado en 04 de febrero, 2013, de http://didac.unizar.es/jlbernal/ensenar_en_la_Universidad/pdf/13_Paradeval.pdf