Toda práctica exige de un lado, su programación, del otro su evaluación. La práctica tiene que ser pensada constantemente. La planificación de la práctica tiene que se permanentemente rehecha y es rehecha en la medida en que permanentemente es evaluada.
Paulo Freire

domingo, 20 de enero de 2013

La ética y la moral




…si recurrimos a la etimología, evaluar es conferir valor. ¿Y cúal es el valor de la evaluación? Embutido en la pregunta por la justicia, hay una indagación: ¿De qué vale la evaluación si no es justa?
Terezinha Rios

Cuando se habla en ética, la idea muchas veces nos remete al campo de la moral. Sin embargo, hay una distinción entre los dos, que merece atención antes de hacernos un análisis más profundo acerca de los tipos de evaluación.

Terezinha Rios (2007) en su artículo O que será da avaliação sem a ética? (¿Lo que será de la evaluación sin la ética?) explica que la moral consiste en el conjunto de prescripciones que orienta la conducta de los individuos y grupos en las sociedades mientras la ética se presenta como una mirada más crítica sobre la moral, que cuestiona los fundamentos que la sostengan.

Las acciones morales tienen su origen en las costumbres de cada sociedad. Esas costumbres están fundadas en valores – lo que es habitual es confundido a menudo, con lo que es bueno. Y entonces, porque algunas acciones reprobables se tornan habituales en algunos ámbitos sociales, las personas empiezan a pensar que “ya que es habitual, no es mal”.

Muchas veces, podemos ver eso en el campo de la evaluación: recurrimos a algunas formas de evaluación que ya son consagradas, sin preguntar por su consistencia o coherencia. Por ejemplo, en Brasil para lograr una plaza en la universidad, hay que hacer exámenes, llamados “Vestibulares”. Son millones de alumnos de todas las capas de la sociedad, haciendo pruebas estandarizadas en búsqueda de pocas plazas. Son pruebas que ignoran los distintos sistemas educativos de Brasil y entre otros factores, por lo tanto,  tiene su valor cuestionado.

En este caso, para evitar equívocos de esta orden, recurrimos a la ética. Distinta de la moral que tiene un carácter normativo, la ética tiene un carácter reflexivo. En basado con estos principios, el respecto, la justicia, la solidaridad, que las acciones morales pueden ser juzgadas.

Esta es una distinción esclarecedora, a la vez que tiene la intención de reconocer la presencia de la moral en la evaluación, pero todavía la ausencia de la ética.  Y es porque tenemos la necesidad de la ética en la evaluación que es necesario una movilización en la búsqueda de identificarla y promoverla con tenacidad.
En el campo de la evaluación educacional, la ética tiene el papel de indagar si las acciones evaluativas están fundadas en principios que llevan a la promoción del bien común, de la dignidad humana y de una vida feliz. 

Referencias:

RIOS, T. (2007). O que será da avaliação sem a ética? Cadernos Cenpec nº 3 Avaliação em Educação. São Paulo: Cenpec.


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